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Llega el nuevo Caballero de la Inmaculada en lengua española en formato digital

El Caballero de la Inmaculada nr 1.2020 page 0001 reduced

Con ocasión del 103 aniversario de la fundación de la Milicia de la Inmaculada (MI) compartimos con nuestros lectores el primer número del Caballero de la Inmaculada en lengua española, lanzado exclusivamente en formato digital. 

Se trata de una iniciativa amparada por el Centro Internacional de la MI, que se inspira en el Caballero originario, el Rycerz Niepokalanej fundado por San Maximiliano en 1922. Han participado en el presente proyecto personas de varios países hispanoamericanos, aunque el peso del trabajo de la edición corresponde a la MI de Costa Rica. Se trata de una publicación muy humilde, casi de prospecto. Esta revista, sin embargo, está llamada a crecer y a enriquecerse, pero con una intención fundamental: llevar el estandarte de la Inmaculada a través de estos medios de comunicación virtual para llegar a todos los corazones, familias y hogares de todo el mundo - de lengua española. 

El Rosario: la espada de San Maximiliano, caballero de la Inmaculada

Kolbe Rosario

Celebramos hoy la fiesta de Nuestra Señora o Virgen del Rosario, antiguamente conocida como la fiesta de la Virgen de las Victorias, por la protección que la Liga Santa reconoció haber conseguido por el rezo del Santo Rosario en la Batalla de Lepanto contra el Turco, celebrada el 7 de octubre de 1571, que tuvo lugar el primer domingo de octubre de aquel año, fecha en la que celebraban dicha fiesta las cofradías del Rosario, fundadas por la Orden de Predicadores. Como es sabido San Pío V, papa dominico entonces reinante, había presidido aquel año un Santo Rosario en Santa María Mayor para rezar por la victoria de la Marina cristiana y, como muestra de gratitud a la Virgen María, decidió que a partir de entonces en toda la Iglesia se celebrara cada primer domingo de octubre la fiesta de la Virgen de las Victorias. Asimismo, añadió el título de “Auxilium Christianorum” a las letanías laurentanas de la Madre de Dios. Más tarde, se cambió la advocación por el de "Nuestra Señora del Rosario" y se fijó la celebración de la fiesta para el 7 de octubre.

El Pueblo de Dios ha depositado desde entonces una gran confianza en esa poderosa oración del Santo Rosario para sus necesidades espirituales y temporales. Numerosos santos han sido sus celosos apóstoles. Y la misma Virgen María nos ha pedido en sus revelaciones privadas -por ejemplo en Fátima- que nos unamos a su Corazón Inmaculado y contemplemos una y otra vez los misterios de su Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, rezando con piedad el Rosario. Nuestro fundador, San Maximiliano plenamente identificado con el sentir de la Iglesia, exhortaba a sus frailes y a todos los miembros de la Milicia que recurrieran a esta arma tan efectiva para obtener la gracia de la conversión para nosotros mismos, los pecadores y los enemigos de la Iglesia; para perseverar en el bien y para defendernos de las acechanzas del maligno. Él mismo era fiel rezador del Rosario, al que se aferraba todos los días, especialmente en aquellos más duros, llevándoselo consigo en su postrer viaje a Auschwitz.

La foto que encabeza este post reproduce una reliquia de San Maximiliano Kolbe: su último rosario, que pudo traerse en mayo de 1941 de la prisión de Pawiak al campo de concentración Auschwitz, entregándolo a uno de los presos, Wilhelm Zelazny, que se encontraba muy desesperado y que pudo sobrevivir a Auschwitz. El rosario del Padre Kolbe estaba roto.

A continuación, transcribimos la colaboración del Presidente Nacional de la MI en España para la revista de la Adoración Nocturna Española, La Lámpara del Santuario (fundada hace ya 150 años por el venerable Luis de Trelles), de este mes de octubre (nº 22, pp. 16-17), dedicada a San Maximiliano, su doctrina y su devoción al Santo Rosario. ¡Feliz fiesta de Nuestra Señora del Rosario!

Kolbe Rosario 4

El Rosario, la espada de San Maximiliano, caballero de la Inmaculada

San Maximiliano Mª Kolbe, sacerdote franciscano, misionero polaco y mártir de la caridad en Auschwitz es conocido como el loco de la Inmaculada. En 1917, durante sus estudios en Roma, fundó, junto con seis jóvenes compañeros franciscanos, la Milicia de la Inmaculada. El ideal de esta asociación era la consagración de todas las almas a la Virgen María para la conversión propia, como medio eficaz de apostolado en la difusión del Reinado del Corazón de Jesús en todo el mundo, especialmente buscando también la conversión de los enemigos de la Iglesia. Al volver de sus estudios a Polonia, el Padre Kolbe lanzó la revista del Caballero de la Inmaculada, llegando a crear un convento-editorial: Niepokalanów (la Ciudad de la Inmaculada). En 1930, San Maximiliano partió como misionero para Extremo Oriente. A solo un mes de llegar al Japón, consiguió publicar Seibo no Kishi – el “Caballero” en japonés. Allí fundaría Mugenzai no Sono, el Jardín de la Inmaculada. Retornaría definitivamente a Polonia en 1936.

Según sus Estatutos originarios, los miembros de la Milicia de la Inmaculada (los “mílites”) se comprometían a llevar y distribuir la Medalla Milagrosa, acuñada por la misma Virgen María en sus apariciones de Rue du Bac en 1830. Kolbe se refería a dicha medalla como la “bala de la Inmaculada” por su gracia para vencer el mal.

Sin embargo, no es tan conocido que San Maximiliano también fue un gran apóstol del Santo Rosario, al que llamaba “la espada” de toda persona que se consagra a la Inmaculada (EK 1088). El Rosario le acompañaría en todas las etapas de su vida, hasta la celda del hambre en Auschwitz. Desde allí el carcelero podía oír, en lugar de las habituales blasfemias y lamentos de anteriores ocasiones, los cantos religiosos y el Santo Rosario, que dirigía San Maximiliano y que era seguido por sus compañeros de celda y otros presos. En distintos escritos y testimonios de su vida, San Maximiliano nos muestra el valor de esta oración, no solo porque la Iglesia lo ha recomendado reiteradamente en su magisterio, sino porque la misma Virgen María, en su aparición en Lourdes a Santa Bernardita, con un Rosario en mano, llamando a la penitencia y la oración, manifiesta cuánto la complace que le recemos. Además, como añade el santo franciscano conventual, «con esta oración podemos obtener fácilmente grandes gracias y la bendición divina» (EK 1171).

Según el Padre Kolbe, el Rosario es una oración simple y sublime (EK 1088), que nos introduce en el corazón del Evangelio de la mano de la Inmaculada, la cual nos lleva a Jesús: «es un modo sabio de enseñarnos cómo debemos profundizar los misterios de Jesús, desde su venida al mundo hasta la coronación como Reina del cielo de Aquella que fue su Madre. Pues bien, si deseamos elevarnos hasta llegar a conocerla a Ella y a enamorarnos de Jesús, debemos detenernos a meditar estos misterios en unión con Ella, susurrando y repitiendo incesantemente el “Ave María”» (EK 1297).

El Rosario ejerce también una función catequética muy relevante: «El rosario es una oración muy fácil, con tal de que se recuerden las tres oraciones mencionadas. Es fácil entender que los niños, incluso las personas que no saben leer, pueden recurrir con facilidad al rosario como a un medio de oración. Además, las personas cultas, si reflexionan a fondo sobre estos misterios, entienden fácilmente la doctrina católica, y cualquiera que reflexiona sobre ellos hace propias muchas verdades necesarias para la vida diaria. Evidentemente, también los incrédulos pueden rezar el rosario. No sólo pueden rezarlo, sino que, reflexionando sobre los misterios, entienden más fácilmente la devoción del rosario y además, mediante el rezo del rosario, pueden impetrar para sí mismos la gracia de la verdad perfecta y de la fe» (EK 1133).

Con el Rosario en mano, San Maximiliano encomendaba a la Inmaculada los frutos de su trabajo apostólico, según reconocía en una charla a sus hermanos en Mugenzai no Sono en 1933: «quiero confesaros que, desde hace varios años, siempre, antes del comienzo de cada elaboración de El Caballero y después de su terminación, rezo una parte del Santo Rosario, ofreciendo a la vez todos los resultados de la revista a la Inmaculada». Sus frailes, por ejemplo, le veían rezar el Rosario caminando por su celda antes de organizar un viaje. Cuando fue detenido por primera vez por los nazis en 1939, el Padre Maximiliano se paseaba a menudo en el campo de Amtitz solo o con otros hermanos que deseaban hacerle compañía rezando el rosario u otras oraciones. Años antes, al poco de llegar al Japón, el conocido doctor radiólogo Takashi Nagai, el cual todavía no se había hecho cristiano, trató médicamente a Kolbe. Le preguntaría el Dr. Nagai admirado de dónde sacaba el vigor y la alegría que tenía el franciscano, aquejado por una grave tuberculosis que le invadía ambos pulmones desde hacía diez años. San Maximiliano le mostraría un rosario, desvelándole su secreto: «¡Todo está en él! ¡Todo está en él!». Más tarde, como es sabido, el Dr. Nagai abrazó la fe católica. En agosto de 1945 sobrevivió a la bomba atómica en Nagasaki, pero al volver a su casa en Urakami se encontró pulverizados los restos de su mujer. No obstante, tuvo el consuelo de hallar entre los dedos calcinados de su esposa medio fundido el rosario que su esposa llevó consigo hasta el fin.

Para Kolbe, el valor de la oración –la Santa Misa, la adoración del Santísimo Sacramento o el Rosario- se reconoce en las gracias obtenidas. En una conferencia, les recordaba a sus hermanos de Niepokalanów que la oración del Rosario resultaba incluso más efectiva que la mejor predicación. Como exhortaba a los lectores en un artículo en el Caballero de la Inmaculada, en el Rosario pedimos por nuestras intenciones, pero también lo rezamos en beneficio de quien tiene más necesidad y, en especial, «de nuestros pobres e infelices hermanos masones. Ellos son hermanos, ya que Jesús no los excluyó en absoluto de la participación en los méritos de su Pasión. ¿Y según qué intención? ¿No piensan ustedes, queridos lectores, que la mejor intención es que se conviertan cuanto antes, es más, que formen parte del movimiento Milicia de la Inmaculada y que, con el deseo de reparar el mal cometido hasta aquel momento, se dispongan con mayor fervor, según el ejemplo de San Pablo después de su conversión, a trabajar en la obra de la salvación de las almas?» (EK 1133)

No obstante, San Maximiliano les recordaba a sus hermanos de comunidad, que el valor de la oración no depende del número de rosarios rezados, sino de la unión de voluntades, es decir, del amor, que pedimos humildemente mediante el Rosario. Y es que: «la esencia de la oración es, según el catecismo, la elevación del pensamiento y del alma hacia Dios. Naturalmente que también hay que elevar oraciones orales y asistir a la Iglesia, pero solamente cuando y como lo desee la Inmaculada. Su voluntad está por encima de la oración, del trabajo y de la mortificación. La elevación de nuestra voluntad hacia Dios, (es decir, la unión de nuestra voluntad con la de la Inmaculada), es la oración suprema» (conferencia de 8.11.1936). Por tanto, explicaría el Padre Kolbe en otra conferencia de 1937, dictada en Niepokalanów, el cumplimiento de la voluntad de Dios no consiste en rezar mucho y durante largo tiempo, o en rezar muchos rosarios, sino en hacer de la manera más perfecta lo que hay que hacer.

 

"El poder en mis manos", un documental sobre la fuerza del Rosario, capaz de cambiar el mundo

PMM

 

Ha llegado a España, de la mano de Goya Producciones, el Documental «El poder en mis manos», producido por el norteamericano Rosary Evangelization Apostolate. Una vez más, Goya Producciones nos trae una excelente obra filmográfica al servicio de la nueva evangelización, en este caso, del Santo Rosario, el compendio del Evangelio.

Se trata de una producción técnica de alto nivel, dirigida por John Shoemaker y Ryan Freng, de la mejor factura americana. Mediante una fotografía sobrecogedora, se entrelazan diferentes testimonios personales y familiares que presentan los frutos de conversión y apostolado conseguidos a través del Rosario.

En este sentido, se nos exponen interesantísimos testimonios directos de personas de distintos ambientes que han sabido sobreponerse a un mundo materialista y laicista que les atenazaba, con la fuerza, con el poder, de una sencilla oración, que ha transforma decididamente su corazón. Se trata de testimonios de sanación, de verdaderos milagros: he aquí los frutos iniciales del Rosario. En este sentido, el documental muestra cómo el Rosario es el verdadero antídoto a una secularización que amordaza las conciencias e incluso mata los cuerpos, en un mundo que vive como si Dios no existiera.

«El poder en mis manos», por tanto, demuestra que el Rosario no es sólo una práctica piadosa propia de algunas mujeres mayores (no por ello menos heroicas, puesto que su valiosa oración contribuye a sostener el mundo), sino que ante todo debería ser el “arma” que todo varón, que todo joven, debería llevar y utilizar diariamente, para salvación propia y de sus hermanos, empezando por la de su propia familia, que le ha sido confiada. Es decir, a parte de la dimensión contemplativa del Rosario, hay una dimensión combativa. Esto en España puede que no lo terminemos de entender bien, ya que desde hace lustros se nos trata de imponer, so capa de contrarrestar el machismo y la discriminación de la mujer, un ambiente demasiado afeminado, que a veces también se percibe en el ámbito eclesial (la "crisis del padre"). Por tanto, resulta tanto más urgente que podamos recuperar las mejores virtudes naturales y sobrenaturales del varón perfecto, el varón justo, según el modelo de San José y que el mismo Cristo, Dios y Hombre verdadero, encarnó.

Sin este espíritu combativo tampoco sabremos interpretar acertadamente el espíritu caballeresco de la Milicia de la Inmaculada; ideal que nos lleva a dar generosamente la vida por una causa –la mejor causa, la de la Inmaculada- y a no encerrarnos en nosotros mismos, en nuestros egoísmos y comodidades. El amor al prójimo y la mortificación de sí mismo son gracias que obtenemos mediante la oración del Rosario. De ahí la necesidad de la oración, de la primacía de la gracia. Ya lo decía San Alfonso Mª de Ligorio que, quien reza, ciertamente se salva. Este fue el espíritu que siempre animó a San Maximiliano Mª Kolbe, para quien, como se recuerda en este documental, el Rosario era la “espada del caballero de la Inmaculada”. Con esta espada San Maximiliano Mª Kolbe y sus seis compañeros fueron cruzados caballeros en 1917 en Roma, en la Celda de la Fundación de la Milicia de la Inmaculada. Blandiendo esta espada emprendió heroicas y ambiciosímas iniciativas apostólicas. Y esta fue la espada, aunque San Maximiliano solamente pudo utilizar allí sus propios dedos para pasar las cuentas de los sucesivos misterios, que le aseguró la admirable y definitiva victoria en la Celda del Hambre de Auschwitz, triunfo que hizo extensible a sus compañeros de celda. El Rosario es, pues, la espada de nuestros mártires.

También hay que destacar el mérito indudable de este proyecto de evangelización audiovisual que consiste en mostrar la relación inmediata entre el rezo del Santo Rosario y la práctica de los sacramentos, especialmente respecto de la confesión o de la eucaristía.

Finalmente señalemos que, como no podía ser de otro modo, la verdadera protagonista del largometraje es la Inmaculada, la Bienaventurada Virgen María, Reina y Madre de la Iglesia. Con ella, mediante el Rosario, entonamos un nuevo Magníficat al Dios Creador y Redentor, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Con Ella, en cada Rosario, pronunciamos interior y exteriormente constantes actos de fe, esperanza y caridad. Con Ella, desde su Corazón Inmaculada, escrutamos los secretos del Corazón de nuestro Rey y Señor Jesucristo. Con Ella, conquistamos las almas, conquistamos el mundo. No perdamos el tiempo: es hora de que se levante nuestra voz; que nos "encadenemos" a María, que le entreguemos nuestra voluntad, uniéndola a Dios, pidiéndolo mediante el Rosario; que lo recemos individualmente, en familia, en las iglesias, públicamente... ¡No hay mejor invitación a la oración, que la de nuestra Madre Inmaculada! Animamos a todos a ver este audiovisual, no nos defraudará; antes bien, en adelante rezaremos el Rosario siendo conscientes de que “el poder” de Dios, mediante la oración, está “en nuestras manos”.

Trailer oficial: https://www.youtube.com/watch?v=qW3auj5lVYc

En este video, el Vicepresidente Internacional y Presidente de España de la Milicia de la Inmaculada, nos invita a no perdernos esta película: https://www.youtube.com/watch?v=b95bL8kwhow&feature=youtu.be

«El poder en mis manos» puede verse aquí, indicando como cupón de descuento: ESTRENOGOYA.

 

María, Madre y Reina de todos los pueblos (número de la revista Cristiandad del mes de mayo 2020)

El nuevo número (1066) del presente mes de mayo de la revista barcelonesa Cristiandad está dedicado especialmente María, Madre y Reina de todos los pueblos, en el que se recogen los distintos actos de consagración a la Virgen María que han realizado diferentes naciones en todo el mundo, por medio de sus episcopados, en los últimos tiempos de pandemia de la COVID-19.

Cristiandad 05.2020

El número entero de esta revista, correspondiente al mes de mayo de 2020, se puede consultar online aquí.

Transcribimos a continuación la editorial del número:

 

Tiempos de tribulación, tiempos de esperanza

La actual pandemia ha afectado profundamente nuestras vidas y ha dado lugar a una variedad de reacciones que han puesto de manifiesto aspectos de la vida política, económica, familiar que estaban presentes pero permanecían ocultos por la intensidad y variedad de actividades de todo tipo que conforman la vida actual. Ante ello se levantan voces que presagian tiempos difíciles que serán tiempos de inseguridad, de tribulación, de temor ante un futuro incierto, porque se han derrumbado las falsas esperanzas que parecían satisfacer las ansias de disfrute del hombre actual. No podemos negar el fundamento real de estos pesimistas augurios. Sin embargo, durante estas ya largas semanas de pandemia cuántos hechos de todo tipo también son motivo para que podamos levantar nuestra mirada hacia Dios, contemplando como la Iglesia de un modo sin precedentes en su historia nos invita a confiar en la Virgen, repitiendo las palabras del Salmo: «En tus manos Señor están nuestros azares» (Sal 31,15).

Durante estos dos últimos meses se han multiplicado los actos de consagración a la Virgen de continentes, naciones, diócesis, parroquias etc... La Virgen ha estado presente en el inicio de la vida cristiana de muchos pueblos, innumerables naciones tienen una advocación mariana como patrona, tantos lugares que construyeron un santuario o ermita mariana en recuerdo de haber acudido a la Virgen pidiendo su protección con motivo de una peste de la que fueron librados y así podríamos extendernos sobre los lugares, momentos y circunstancias que dan testimonio de la intensa devoción mariana que ha caracterizado al Pueblo de Dios. Hoy de nuevo y de un modo propio de estos tiempos, es decir global, se ha elevado la oración de muchos pueblos y naciones pidiendo a la Virgen que nos acoja en sus brazos maternales en esta hora de tribulación.

En las páginas de este número encontrarán una reseña de las principales consagraciones realizadas principalmente con motivo de la actual pandemia. De nuevo las palabras de la Virgen a santa Isabel: «me bendecirán todas las generaciones» han resonado en nuestros oídos y este es el motivo de una renovada esperanza. Los males no solo físicos sino especialmente los espirituales se multiplican en el mundo actual, pero sabemos que ante la presencia de aquel que es el padre de la mentira y enemigo de Dios y del hombre, se nos ha dado un «gran signo en el cielo», «una mujer vestida de sol con la luna a sus pies y una corona de doce estrellas en su cabeza» a la que reconocemos como la Inmaculada Virgen María.

En estas circunstancias nos parece oportuno recordar la palabras llenas de esperanza del beato Pío IX en la bula «Ineffabilis Deus» que proclamaba el dogma de la Inmaculada: «Sentimos firmísima esperanza y confianza absoluta de que la misma santísima Virgen, (...) removidas todas las dificultades, y vencidos todos los errores, en todos los pueblos, en todas partes, tenga vida cada vez más floreciente y vigorosa y reine de mar a mar y del río hasta los términos de la tierra, y disfrute de toda paz… y despejada la oscuridad de la mente, vuelvan al camino de la verdad y de la justicia los desviados y se forme un solo redil y un solo pastor». ¿No podemos pensar que el hecho de tantas consagraciones realizadas en las actuales circunstancias a su Corazón Inmaculado es un augurio de su próximo triunfo?

Hace 90 años San Maximiliano llegaba a Japón

Sería maravilloso poder charlar con San Maximiliano M. KOLBE para pedirle consejo, para entender algunas decisiones misioneras, formativas y administrativas. Parece que no será posible hacerlo y, al menos en este caso, el covid-19 no tiene nada que ver.

SMK JP

Creemos que aquel 24 de abril de 1930 haya sido para Maximiliano KOLBE un día memorable. En este día de hace 90 años, el barco en el cual viajaba atracó en Japón. Después de casi dos meses de viaje, Fray Maximiliano daba el primer paso en suelo japonés.
¿Por qué Japón? Maximiliano quería conquistar todo el mundo para Cristo, bajo la protección de la Inmaculada. Este proyecto misionero estuvo marcado por pequeños y grandes fracasos, de muchos problemas. Pero él nunca se dio por vencido y nunca hizo cálculos siguiendo lógicas “humanas”.
En el 1927 se trasladó de Grodno (hoy Bielorrusia) al recién construido Convento de Niepokalanów con la editorial fundada un año antes. Cuando realizó el traslado de Cracovia a Niepokalanów, la completa casa editorial cabía en una maleta; cuando trasladó la casa editorial de Grodno a Niepokalanów, lo hizo junto con 30 hermanos aproximadamente, y tuvo que utilizar el tren para transportar toda la maquinaria. Cuando decidió tomar consigo 4 hermanos y partir hacia la misión –inicios del 1930-, Niepokalanów contaba con 104 hermanos; se imprimían 120,000 copias mensuales del “Caballero de la Inmaculada” en aquel entonces. Hablando humanamente, este era el peor momento para la partida: Niepokalanów se encontraba en la primera fase de desarrollo y la única persona que podía sustituir a Maximiliano para guiar el Convento, era su hermano de sangre Fray Alfons, el cual tenía serios problemas de salud.
Como sea, el 26 de febrero de 1930 Fray Maximiliano finalmente pudo partir y, después de muchas desaventuras, logró llegar a Japón, donde dio inicio a la actividad misionera. En la decisión de Maximiliano había de todo un poco: valor para dejar Niepokalanów (con muchas cosas aún por hacer), capacidad para buscar la voluntad de Dios en las pequeñas cosas y en los encuentros (con la firme confianza de que es Dios quien manda), capacidad para aceptar que no todo debe estar completamente listo y que es determinante iniciar; santa insensatez de lanzarse hacia lo “imposible”…
El caso es que desde aquel momento inició nuestra presencia en Japón, que continúa hasta el día de hoy.
Querido San Maximiliano ¡quién sabe cómo recordarás tú aquel 24 de abril de hace 90 años!

Oficina de comunicaciones

(Fuente: https://www.ofmconv.net/es/caro-san-massimiliano-ricordi-cosa-hai-fatto-il-24-aprile-di-90-anni-fa/)

79 aniversario del martirio de San Maximiliano Mª Kolbe

En la fiesta de hoy de San Maximiliano os compartimos un artículo sobre el fundador de la Milicia de la Inmaculada publicado en esta fecha en la edición digital de Revista Ecclesia por nuestro Asistente Nacional, Fr. Abel García-Cezón: 

Kolbe

SAN MAXIMILIANO MARÍA KOLBE:
SÓLO EL AMOR CREA

El 14 de agosto de 1941, en el campo de concentración de Auschwitz, entregaba su vida el padre Maximiliano María Kolbe, franciscano conventual polaco, doctor en teología, misionero en Japón, fundador, junto con varios hermanos más de su Orden, de la Milicia de la Inmaculada, de la revista El Caballero de la Inmaculada y de varias Ciudades de la Inmaculada. Kolbe es conocido, principalmente, por su gesto en Auschwitz, donde dio su vida por un padre de familia condenado a morir de hambre. En un lugar como aquél, donde la dignidad humana era pisoteada y los hombres se arrastraban como sombras, vencidos por el odio, la desesperación o la lucha atroz por sobrevivir, un humilde fraile franciscano y sacerdote renunciaba a su propia vida para que otro pudiese seguir viviendo. Pero un gesto así no se improvisa. Cuando el padre Maximiliano pronunció aquel “fiat”, ya tenía sobre sus espaldas muchos años de generosa entrega al servicio de Cristo y de la Inmaculada.


“Sólo el amor crea” fue la verdad que iluminó toda su vida y su misión, tal y como se manifestó de manera sublime cuando el odio y la venganza desgarraron la convivencia entre los hombres y los pueblos. Entonces Kolbe brilló como testigo de la fuerza misteriosa que desarma los corazones y los devuelve a su verdad más honda: el amor aprendido en la escuela de la cruz. El filósofo Theodor Adorno llegó a decir que, ante los horrores de los campos de concentración, solo una resurrección podía hacer justicia, pero para él esa vía estaba cerrada... Y, sin embargo, la entrega por amor del padre Kolbe, ¿no fue acaso un signo luminoso de esa resurrección que el filósofo pedía? Sin esta perspectiva es difícil entender lo que san Maximiliano realizó durante toda su vida y, de manera especial, tras las alambradas de Auschwitz. De ahí las acertadas palabras de san Juan Pablo II en su canonización: “El padre Kolbe no murió, sino que dio su vida por amor”.

Su paso por Auschwitz no dejó indiferente a nadie. Tal y como contaron los guardias, desde aquel sótano inmundo, sin apenas luz ni ventilación, sin alimento alguno durante días y días, sin espacio para sentarse siquiera en el frío y húmedo suelo, no se escucharon, como otras veces, gritos desgarradores de desesperación y de dolor, sino palabras de consuelo, susurros de oraciones y un “silencio estrellado” (Miguel de Unamuno) que anunciaba ya el amanecer del día nuevo y eterno: “Centinela, ¿cuánto queda de la noche? Viene la mañana, viene la mañana...” (cfr. Isaías 21, 11-12).
Sin duda, la vida, las enseñanzas espirituales y la entrega por amor del “patrón de nuestros difíciles tiempos” (san Juan Pablo II), son un faro de luz y de esperanza también para los nuestros. Kolbe no sólo es mártir de la caridad, sino también maestro, porque, como muy bien dijo León Bloy, “puedo afirmar que alguien me ama cuando acepta sufrir por mí y para mí. De cualquier otro modo, ese que pretende amarme es sólo un usurero sentimental que quiere instalar su vil negocio en mi corazón”.

XI Asamblea Nacional MI España, Madrid 30 de mayo de 2020

Adjuntamos la convocatoria y el programa de la XI Asamblea Nacional de la Milicia de la Inmaculada en España que se celebrará el próximo sábado 30 de mayo y que, debido a las actuales circunstancias de restricción de la movilidad, tendrá un formato limitado y se retransmitirá “online” para aquellas personas que no puedan asistir físicamente.

XI ASAMBLEA NACIONAL DE LA MILICIA DE LA INMACULADA EN ESPAÑA
MADRID

SÁBADO CON LA INMACULADA

MADRID, PARROQUIA DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO (BATÁN)

Plaza Franciscanos, 3, 28011 Madrid

30.05.2020

PROGRAMA

Antes del Encuentro, a las 16:00h nos uniremos al Rosario Mundial por el fin de la pandemia desde la Celda de la Fundación de la MI en Roma (retransmitido en directo a través del canal de Facebook del Centro Internacional de la MI: facebook.com/miinternational.mi).

17:30   Bienvenida y charla formativa: La Inmaculada y el Espíritu Santo.

18:15   Oración y alabanza.

19:30   Eucaristía vespertina de Pentecostés.

El Encuentro será retransmitido en directo a través del canal de Facebook de nuestro Centro Nacional: facebook.com/miliciainmaculada.

Finalmente, a las 20:15h se rezará el Rosario con las Familias, que se podrá seguir en directo a través del canal de youtube.com/radiobatan.

III Centenario de la proclamación de la Inmaculada como Patrona principal de la Orden Franciscana Conventual

FCTImmaculada

 

Hace algunos días, el Ministro general Fray Carlos TROVARELLI, recibió una carta en la cual uno de los hermanos de más edad de la Orden, Fray Oreste CASABURO -nacido en el 1926- de la Provincia del Seráfico Padre San Francisco en Italia (Nápoles) y actualmente de familia en el Convento de Portici, informaba de un alegre descubrimiento sucedido el año pasado. Fray Oreste encontró un artículo de San Maximiliano M. KOLBE intitulado “Hace doscientos años” [cf. Scritti Massimiliano Kolbe 1271, en: Fonti Kolbiane, vol. II, Padua 2017, pp. 562-563].

En el artículo, escrito a principios de mayo del 1934 en Mugenzai no sono – Japón, Fray Maximiliano recordaba que, a conclusión del Capítulo general celebrado en mayo de 1719 en Roma, se estableció que la Beata Virgen María, bajo el título de Inmaculada Concepción, sería la Patrona principal de la Orden. Ese Capítulo general, 156º de la Orden (celebrado en Roma por 28ª vez, en el cual fue elegido como 81º Ministro general Fray Carlo Giuseppe ROMILLI de Bérgamo), decretó tal decisión con las siguientes palabras:

«Desde sus inicios y a lo largo de toda su historia, la Orden de Frailes Menores Conventuales ha rodeado de particular devoción la Concepción de la Beata Virgen. Por esto, siguiendo las huellas de sus Padres, el Definitorio ha decretado constituir a la Beata Virgen María, bajo el título de la Inmaculada Concepción, como Patrona principal, con la más firme esperanza de que en nuestra Orden crezca y se incremente cada día más la devoción y el culto hacia la Madre de Dios y el Misterio de Su Inmaculada Concepción».

Ese decreto del Capítulo fue aprobado por el Papa Clemente XI, precisamente el 7 de mayo de 1720.

En su carta, Fray Oreste remarcó: “En tiempos de P. KOLBE eran 200, ahora son 300 años: ¡3 siglos!”, y ha invitado al Ministro general a no desaprovechar esta ocasión: “Me ha venido la idea, vista la extraña pero feliz coincidencia, de pedirle a usted: ¿podría usted dirigirnos una palabra de consuelo –en medio de esta amarga coyuntura del “virus”- con una “oración franciscana” a la Virgen, con una consagración de sus apóstoles e hijos como lo hacía el seráfico padre San Francisco?” - Y el 120º Ministro general ha decidido acoger esta propuesta.

Este 7 de mayo de 2020, después de la Eucaristía presidida por él mismo en la Basílica de los Santos XII Apóstoles en Roma –aún cerrada a causa del Covid-19-, Fray Carlos ha renovado la consagración de toda la Orden a la Beata Virgen María, invocada bajo el título de la Inmaculada Concepción (se adjunta la traducción de la fórmula pronunciada por el Ministro General en esta ocasión).

La tradición de la Orden, la esperanza y la confianza en la protección y guía de la Beata Virgen María (cfr. Constituciones, art. 1, §§ 6-7) una vez más convergen.

(Fuente: https://www.ofmconv.net/es/patrona-principale-dellordine-da-300-anni/)

 

Santa Pascua 2020

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Este pasado Jueves Santo iniciamos el Triduo Pascual, que nos ha llevado a la Pascua. Con esta ocasión, se remite de parte del Centro Internacional de la Milicia de la Inmaculada el mensaje del Ministro General de los franciscanos conventuales para todos los mílites del mundo (en adjunto el PDF del original italiano y su traducción al español a continuación), así como el mensaje del Centro Internacional para esta Semana Santa y Pascua 2020 (en adjunto el PDF).
 
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Roma, 6 de abril de 2020

Queridos hermanos y hermanas,

Paz y Bien.

Nos encontramos una vez más ante las puertas de Jerusalén: como Jesús hace 2020 años, apenas hemos cruzado las murallas majestuosas y nos hemos adentrado en sus vías tortuosas. Pero, como Jesús, sabemos que, pese a que el sol resplandece en el cielo sobre nosotros y calienta nuestros rostros, la subida al Calvario fue terrible y dolorosa, haciendo descender las tinieblas sobre esta primavera.

Sin embargo, esta conciencia, como lo fue para Cristo, no debe atemorizar nuestros corazones que, como el Suyo, deben permanecer firmes en la confianza en el Padre, que nunca abandona a aquellos que lo aman y que se abandonan a Él.

En este año, en esta Semana Santa especialísima, que concluirá con el gozo de la Resurrección, aprovechemos la ocasión para vivir con mayor intensidad nuestra Fe, puesta nuevamente a prueba por acontecimientos que hacen temblar los fundamentos.

En el huerto de los olivos, este año, nos hemos encontrado mucho más que nunca con un Jesús sufriente y el grito de dolor que salió de sus entrañas “Dios Mío, ¿por qué me has abandonado?” es el mismo que resuena en el pecho de quien, en estos días de prueba, teme por él y por aquellos que ama, por quien ha visto o está viendo morir, sus seres queridos, sus propios amigos, frecuentemente sin poderles dar incluso el consuelo amoroso o el último saludo cristiano.

Sin embargo, como Cristo, ahora más que nunca, tenemos que tener confianza y fuerza. Solo desde Él y en Él podemos hallarlas suficientemente para alcanzar a susurrar en los peores momentos: “Hágase tu voluntad”.

Ahora es el tiempo de cerrar filas: ¡somos la MILICIA de la Inmaculada y en nuestro mismo nombre está nuestra fuerza! Al igual que nuestro Padre Fundador San Maximiliano Kolbe nos ha trazado el camino, así tenemos que recorrerlo: es el primado de de la “formación” que aguanta el ataque y mantiene a los propios afiliados y protege a los que tienen menos fuerza.

Ea, pues, mis queridos hermanos: esto es lo que quiero lograr hacer con vosotros: ¡convertirnos aún más en “la sal de la Tierra”! Y para conseguirlo tenemos que llevar el mensaje evangélico de San Maximiliano Kolbe a cuantos más hermanos y hermanas mejor! Tenemos que convertirnos en “la Luz del mundo”, que ilumina las tinieblas y para hacerlo con coherencia y eficacia, como todos los “mílites”, hemos de prepararnos.

¿Cómo? Mediante la oración, en primer lugar. Mediante los sacramentos. Y mediante la formación: oración y acción al mismo tiempo para defender nuestra Fe contra la desesperación que, ahora más que nunca, amenaza de hacerla desaparecer en el frágil corazón de los hombres.

¡LA MILICIA ESTÁ PRESENTE!

En este año extraordinario cambian los medios, pero no la sustancia:

La Adoración del Santísimo, la devoción a la Santísima Virgen por medio del Santo Rosario y de la imitación de sus virtudes, permanecen inmutables, aunque a distancia, al igual que las fuentes kolbianas y la formación permanente pueden aprovecharse siempre en comunión, si bien con modalidades diversas: tenemos los instrumentos para permanecer cercanos aunque estemos lejos y los vamos a utilizar.

Nuestra tarea consistirá en hacer participar el máximo de personas posibles para transmitirles esta pequeña llama que es la MI y para incendiar de esperanza este mundo herido.

“¡Id al mundo entero y anunciad a todos la Buena Noticia!”

¡CRISTO HA RESUCITADO!

¡Y en Cristo os envío mi bendición fraterna!

Fr. Carlos A. Trovarelli ofmconv

Ministro General

Asistente Internacional MI

Fr. Carlos